El Tarot: ¿Adivinación o Autoconocimiento?
Ahí radica la controversia.

Un mundo que vive en permanente cambio, tiene como consecuencia inmediata la aparición de una sociedad que sufre transmutaciones rápidas y profundas.

Esta metamorfosis no afecta únicamente a aspectos marginales de la sociedad, de tal forma que podemos ver cómo irrumpe con fuerza en ideas, ideales, creencias, escala de valores, familia, instituciones… afectando decisivamente en la manera de entender y vivir la vida.

Una sociedad en proceso de cambio rápido y trascendente tiende a acoger una pluralidad de creencias, estilos de vida, concepciones “morales” que no siempre son elegidas de forma consciente por los individuos. Es, por tanto, frecuente encontrar personas con excesivas dependencias (de todo tipo), con falta de autentica libertad, con temor al verdadero silencio, con desarraigo vital, viviendo situaciones de rechazo, confundida, perdida, dolorida, especialmente en las relaciones interpersonales.

Por otra parte, una sociedad, como la que estamos construyendo, tan tendente a la individualidad, reduce la espiritualidad a la psicología y a la biología. Pero el mundo de la razón, de la autosuficiencia, de la autonomía, que niega la gratuidad, la solidaridad, la empatía; el mundo que cambia la espiritualidad por el espíritu mercantil; el mundo que se está olvidando la visión integral del ser humano … ese mundo no hace feliz al hombre, porque se ha olvidado de buscar la plena realización, la autorrealización.

Pero ¿qué es la autorrealización?: recordando a mis maestros de la Escuela de Crecimiento Personal SERMASYO, la autorrealización es “el desarrollo de todo nuestro potencial para convertirnos en lo que somos. Es llegar a ser uno mismo en plenitud”.

Y es en este punto donde encaja a la perfección el Tarot Terapéutico como herramienta de autoconocimiento en un mundo tan rápido e impersonal. Porque ¿cómo vamos a desarrollar todo nuestro potencial si no sabemos quiénes somos? ¿cómo sabremos qué nos ocurre si no nos paramos?
Es fácil “adivinar”, llegados hasta aquí, que el enfoque de este artículo no es defender el Tarot como una herramienta de adivinación. Actualmente en el mundo que he descrito, en el que estamos obligados todos nosotros a navegar, encontraremos quien necesita que le adivinen el futuro descargando así su responsabilidad en otros, y habrá quien acude al Tarot como una herramienta de autoconocimiento buscando la paz y la felicidad. Bien entendido que ambas visiones son excluyentes, voy a poner el foco en la búsqueda necesidad que tiene el ser humano, de forma natural, de sentirse pleno y feliz. Y es que “de serie” venimos a vivir experiencias, no a demostrar nada a nadie, para desarrollarnos libremente.

Voy a ser muy breve hablando del Tarot como útil de adivinación o futurología, y lo voy a hacer recordando a Antonio Blay: “Si yo, que soy lo que tengo más cerca de mí, no me conozco “ … ¿Cómo voy a pretender que otra persona, sirviéndose del Tarot, vaya a saber qué voy a ser mañana, o qué voy a vivir el próximo año?

El Tarot adivinatorio, con sus “predicciones” puede en algún caso “adormecer” para proporcionar cierto sosiego, pero es momentáneo. ¿No será mejor una calma con proyección de futuro”.

Es cierto que durante mucho tiempo se ha utilizado el Tarot como forma de adivinar el futuro de quien consulta, pero afortunadamente cada vez es más frecuente encontrar profesionales que le dan un enfoque terapéutico, e incluso transpersonal, al Tarot, integrando, en este último caso, los aspectos psicológicos y trascendentales del ser humano.

Así el Tarot Terapéutico es una excelente instrumento para situarse en el presente, porque en el presente es donde estamos, porque el presente es la única realidad que existe; y porque es en el presente donde vivimos los conflictos, donde sufrimos, donde nos bloqueamos, donde podemos mirarnos hacia dentro para recuperar la atención sobre nosotros mismos. ¿Acaso alguien puede mirar dentro de su “yo futuro”?

De esta forma, en actitud de “introspección en nuestro interior presente” entenderemos que somos los únicos y auténticos responsables de nuestra vida; y no nos conviene dejar que “las circunstancias”, “el jefe”, “mi madre”, “mi marido”….. “piloten” nuestra existencia. No nos debería resultar rentable que otros se hagan cargo de nosotros. Aún así, el hecho de que el Tarot, o quien lo está leyendo, nos vaticine que vamos a vivir determinada situación no significa que nos lo “vaya a certificar ante Notario”. El libre albedrío, tanto el nuestro y como el de los demás, podría jugarnos una mala pasada. No existe, a día de hoy, garantía de cumplimiento de la predicción.

La Consulta Transpersonal, y quien suscribe, estamos comprometidos por completo con el Tarot en su doble enfoque terapéutico y transpersonal, porque ¿no será más sanador saber qué me está pasando aquí y ahora para salir de donde estoy … que conocer qué me va a pasar dentro de un mes? ¿no será más útil para mí saber si ese hombre con el que he comenzado una relación me quiere a día de hoy … que saber si me va a querer toda la vida? Y si resulta que soy yo quien dejo de quererle mañana, ¿de qué me sirvió saber si me iba a querer toda la vida cuando lo que ahora quiero es que deje de quererme?

Por tanto, y para terminar, si sientes esa necesidad de crecer, de conocerte, de ubicar qué te bloquea, de escapar de lo que te apresa, de sentirte dueño de tus decisiones, de saber “para qué” estás viviendo esto o aquello que ahora te tiene tan preocupado, de salir del sufrimiento, de hacerte cargo de tu propia vida … ahí está el Tarot Terapéutico, siente su fuerza, está a tu disposición.

Y aquí estamos los tarólogos transpersonales, para ayudarte.

Victoria Roldán
Taróloga Transpersonal

Por: |2018-12-02T16:03:17+00:00octubre 15th, 2016|Tarot|0 Comentarios

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